Javier Pérez Walias

Contenido dentro de la categoría ‘CUADERNOS del BOREAL

5.- NADA SABE LA NOCHE

 


Nada sabe la noche / Jesús Hilario Tundidor
(Cuadernos del Boreal, nº 5. Colección de Poesía dirigida por Javier Pérez Walias y José Manuel Fuentes. Este nº al cuidado de J.M.F, J.P.W. y Juan Ramón Casillas. Ilustración de cubierta de E.Gómez. Dpto. de Lengua C y L, IES "UNIVERSIDAD LABORAL". Cáceres 2009). 

 

 

 

  • Liminar

  •  

     

                                                                                                                 

      Un momento de la lectura de JHT en el IES "Universidad Laboral"


    LIMINAR

    JESÚS HILARIO TUNDIDOR nace en Zamora en 1935, realiza estudios de Magisterio y de Historia, y durante una etapa de su vida ejerce la docencia. En la actualidad, reside en Madrid, pero en otros enclaves de la geografía española, como en algunas capitales andaluzas o del Levante peninsular, han podido disfrutar de su presencia como conciudadano y como poeta. Ha dictado conferencias y participado en cursos y seminarios en diversas instituciones culturales y círculos de pensamiento. La trayectoria vital de Jesús Hilario Tundidor se ha construido sobre los firmes cimientos de intensas experiencias emocionales y sobre la conciencia de una realidad que se le presenta, en mayor o menor medida, en desorden: Una realidad que le acompaña de forma irrenunciable y de la que nos da puntual noticia, a la búsqueda de un equilibrio perseguido, en todos y cada uno de sus poemas, como si fuese una memoria. La existencia es concebida como dinámica actividad en el pensar, y la subjetividad es entendida como resorte y acicate para desandar el propio camino: humano y poético. Poesía y vida, existencia y emoción, como en otros tantos hitos de nuestra poesía, se nos muestran aquí ensambladas para disfrute del mundo y de sus lectores. Además del Adonais (1962) y del Álamo (1969), Jesús Hilario Tundidor ha obtenido los premios González de Lama (1972), Esquío (1980) o San Juan de Baños (1997). Y como reconocimiento a su obra poética, el Premio de la Academia Castellano-leonesa de Poesía 1999, por su trayectoria, el premio León Felipe (2000), por «el valor humano de su poesía, en la que conviven los valores éticos y estéticos, y el Premio de la Asociación Madrileña de Críticos (2006). Pero ¿qué aporta Jesús Hilario Tundidor al panorama de la poesía española? Algunas voces de autoridad han afirmado que nos encontramos ante uno de los mejores poetas españoles vivos, e incluso se ha dicho del poeta zamorano que puede ser hoy considerado como un poeta español de máxima altura y categoría absoluta. Jaime Siles ha descrito su devenir poético como un continuo eje luminoso. Y es que este poeta afincado en Madrid ha labrado uno de los “corpus” más coherente, comprometido, hermoso y emocionante de toda nuestra literatura contemporánea. Más allá de géneros, estilos o poéticas cronológicamente próximas, Jesús Hilario Tundidor nos propone –no sin cierta dosis de recogimiento, análisis y reflexión– aproximarnos a una realidad preñada de significados sustantivos, como pensamiento, contemplación, luz, paisaje, júbilo, lenguaje, música o soledad. Y todo ello al servicio solidario de los impulsos de la imaginación creadora; al servicio de una poesía de la coherencia vivencial, anclada ésta, de un lado, en una geografía habitable y reconocible por elementos como cielo, tierra, aire, orilla…; de otro, en una espléndida gama de resortes de estilo, manejados con exquisita corrección, como los metros de canon impar (heptasílabos, eneasílabos, endecasílabos), la música de múltiples colores o el personalísimo y natural uso de la imagen y el símbolo. Se debe al propio poeta la siguiente reflexión (acerca del oficio de la escritura): Escribir poesía es apasionar la inteligencia y clarificar la emoción del conocimiento dentro de una experiencia personal profunda […]. Su obra, ordenada en varias épocas, se inicia con el título Río oscuro (Zamora, 1960), libro al que seguirán Junto a mi silencio (Madrid, 1963, Premio Adonais 1962), Las hoces y los días (Madrid, 1966), En voz baja (Salamanca, 1969, Premio Álamo 1969), Pasiono (León, 1972), Tetraedro (Barcelona, 1978), Libro de amor para Salónica (Zamora, 1980), Repaso de un tiempo inmóvil (Ferrol, 1982), Mausoleo (Barcelona, 1988), Construcción de la rosa (Madrid, 1990), Tejedora de azar (Valladolid, 1995), Las llaves del reino (Madrid, 2000 y Fue (Palencia, 2007). Además, sus poemas aparecen recogidos, entre otras antologías, en Lectura de la noche (Madrid, 1990), Mundo ahí (Málaga, 1999) o Un paso Atrás (Madrid, 2003). Y cabría añadir a esta relación, aparte las ediciones no venales, el videodisco (DVD) Como si fuese niebla. Vida y obra de Jesús Hilario Tundidor (Madrid, 2005) o el libro-disco Viento de octubre (Madrid, 2007), en colaboración con Moncho Otero y Rafa Mora. Como ensayista, Tundidor ha publicado, entre otros, los estudios 6 poetas de Zamora y una intrusión (Zamora, 1976) y Reflexiones sobre mi poesía (Madrid, 1994). En 2008 ve la luz el trabajo Inventario de Jesús Hilario Tundidor. Las voces y los libros (Burgos, 2008). Estamos, pues, ante un hombre de inmaculado recorrido poético, ante un poeta con una relevancia incuestionable en el ámbito de nuestra literatura contemporánea, incluido en la Generación del 60 por imponderables de la cronología, cargado de fuerza vital y de esperanza creadora: Algún día espero hacer el poema que he buscado siempre .

    © JAVIER PÉREZ WALIAS (Cáceres y marzo de 2009)

    SUBIR

     

  • 0 Comentarios
  • Dentro de la categoría: CUADERNOS del BOREAL
  • 4.- Ella

     

    Ella / Concha García
    (Cuadernos del Boreal, nº 4. Colección de Poesía dirigida por Javier Pérez Walias y José Manuel Fuentes. Este nº al cuidado de J.M.F, J.P.W. y J.M. Barrado. Ilustración de cubierta de Emilia Gómez. Dpto. de Lengua Castellana y Literatura, IES "UNIVERSIDAD LABORAL". Cáceres 2008).

  • 0 Comentarios
  • Dentro de la categoría: CUADERNOS del BOREAL
  • 3.- Tarjeta de visita

     


    Tarjeta de visita / Juan Carlos Mestre
    (Cuadernos del Boreal, nº 3. Colección de Poesía dirigida por Javier Pérez Walias y José Manuel Fuentes. Departamento de Lengua Castellana y Literatura, IES "UNIVERSIDAD LABORAL". Cáceres 2007).

    Algunos poemas de este libro …

    CAVALO MORTO

     

    Cavalo Morto es un lugar que existe en un poema de Lèdo Ivo.
    Un poema de Lèdo Ivo es una luciérnaga que busca una moneda perdida. Cada moneda perdida es una golondrina de espaldas posada sobre la luz de un pararrayos. Dentro de un pararrayos hay un bullicio de abejas prehistóricas alrededor de una sandía. En Cavalo Morto las sandías son mujeres semidormidas que tienen en medio del corazón el ruido de un manojo de llaves.

    Cavalo Morto es un lugar que existe en un poema de Lèdo Ivo.
    Lèdo Ivo es un hombre viejo que vive en Brasil y sale en las antologías con cara de loco. En Cavalo Morto los locos tienen alas de mosca y vuelven a guardar en su caja las cerillas quemadas como si fuesen palabras rozadas por el resplandor de otro mundo. Otro mundo es el fondo de un vaso, un lugar donde lo recto tiene forma de herradura y hay una sola calle forrada con tela de gabardina.

    Cavalo Morto es un lugar que existe en un poema de Lèdo Ivo.
    Un lugar que existe en un poema de Lèdo Ivo es un río que madruga para ir a fabricar el agua de las lágrimas, pequeñas mentiras de lluvia heridas por una púa de acacia.En Cavalo Morto los aviones atan con cintas de vapor el cielo como si las nubes fuesen un regalo de Navidad y los felices y los infelices suben directamente a los hipódromos eternos por la escalerilla del anillador de gaviotas.

    Cavalo Morto es un lugar que existe en un poema de Lèdo Ivo.
    Un poema de Lèdo Ivo es el amante de un reloj de sol que abandona de puntillas los hostales de la mañana siguiente. La mañana siguiente es lo que iban a decirse aquellos que nunca llegaron a encontrarse, los que aún así se amaron y salen del brazo con la brisa del anochecer a celebrar el cumpleaños de los árboles y escriben partituras para el timbre de las bicicletas.

    Cavalo Morto es un lugar que existe en un poema de Lèdo Ivo.
    Lèdo Ivo es una escuela llena de pinzones y un timonel que canta en el platillo de leche. Lèdo Ivo es un enfermero que venda las olas y enciende con su beso las bombillas de los barcos. En Cavalo Morto todas las cosas perfectas pertenecen a otro, como pertenece la tuerca de las estrellas marinas al saqueador de las cabezas sonámbulas y el cartero de las rosas del domingo a la coronita de luz de las empleadas domésticas.

    Cavalo Morto es un lugar que existe en un poema de Lèdo Ivo.
    En Cavalo Morto cuando muere un caballo se llama a Lèdo Ivo para que lo resucite, cuando muere un evangelista se llama a Lèdo Ivo para que lo resucite, cuando muere Lèdo Ivo llaman al sastre de las mariposas para que lo resucite. Háganme caso, los recuerdos hermosos son fugaces como las ardillas, cada amor que termina es un cementerio de abrazos y Cavalo Morto es un lugar que no existe.


    ©Juan Carlos Mestre (Edición Cuadernos del Boreal, 3, Cáceres 2007)
     

    SUBIR

     

  • 0 Comentarios
  • Dentro de la categoría: CUADERNOS del BOREAL
  • 2.- a quemarropa

     


    a quemarropa / Luis Alberto de Cuenca
    (Cuadernos del Boreal, nº 2. Colección de Poesía dirigida por Javier Pérez Walias y José Manuel Fuentes. Departamento de Lengua Castellana y Literatura, IES "UNIVERSIDAD LABORAL". Cáceres 2006).

  • 0 Comentarios
  • Dentro de la categoría: CUADERNOS del BOREAL
  • 1.- De la vida serena

     


    De la vida serena / Antonio Carvajal
    (Cuadernos del Boreal, nº 1. Colección de Poesía dirigida por Javier Pérez Walias y José Manuel Fuentes. Departamento de Lengua Castellana y Literatura, IES "UNIVERSIDAD LABORAL". Cáceres 2005).

  • 0 Comentarios
  • Dentro de la categoría: CUADERNOS del BOREAL