Con fecha de HOY, 9 de diciembre de 2011, se da NOTICIA de la publicación y reciente presentación de mi libro "Arrojar piedras", en el Diario HOY, en su sección CULTURAS Y SOCIEDAD. El titular "Es el momento para el grito y para la rebeldía", así sacado de contexto, se me antoja un tanto excesivo. En cualquier caso, aprovecho para reproducir aquí el texto firmado por Cristina Núñez: 

        Javier Pérez Walias (Plasencia, 1960) presentó el pasado viernes su octavo título ‘Arrojar piedras’. Siente que el momento es propicio para lanzar piedras, para revolverse, para plantarse ante una realidad que avasalla como una apisonadora. Y no es que se haya involucrado en el movimiento del 15-M ni se sienta un indignado («no es el tema fundamental del libro», acota), pero sí que la atmósfera es propicia para «el grito, para la rebeldía». El poeta se debe al tiempo en el que le ha tocado vivir, señala, y de ahí los guiños constantes, velados, a esta realidad convulsa. Son reflexiones más que llamadas a la acción. «Está más en una línea para la reflexión que en una línea de denuncia».

        «El título es muy connotativo, me sirve para hacer referencia a algo tan bucólico como lanzar pequeñas piedras a las aguas de un lago en calma y observarlo, pero también como denuncia de las tropelías, de la desigualdad extrema y de la violencia que se están produciendo en estos tiempos y en muchísimos países», afirma el poeta, que dio a conocer su obra en la Biblioteca Pública, presentada por el escritor malagueño Javier La Beira.

        «Supone una consolidación después de ‘Largueza del instante’, hay bastantes analogías e incluso se  desarrollan algunas preocupaciones que ya aparecían en el libro anterior». La violencia, el sufrimiento, el paso del tiempo, el desarraigo o la identidad del yo afloran ahora como temas fundamentales. «Arrojar piedras es un gesto que me sirve para indagar en mi interior, hacerme una serie de preguntas e intentar responderlas a lo largo del libro».

        El último poemario de Pérez Walias, publicado por la editorial sevillana ‘La Isla de Siltolá’ está organizado minuciosamente, muy en la línea de lo que es habitual para un autor sistemático, enormemente preciso, que ata muy bien las cosas. Está dividido en seis partes: ‘Arrojar piedras no es un gesto banal’, ‘Hay preguntas que nos acechan’, ‘Las palabras son para arrojarlas’, ‘Una línea púrpura sobre un mar de piedras’, ‘Desescombrar’ y ‘Apuntalar la vida es la tarea’.

        Citas

        Pérez Walias no deja al azar ni siquiera las citas que preceden a los poemas. Encontramos dedicatorias a personas cercanas, tal vez en los poemas más intimistas, y en otros poemas opta por las citas de autores consagrados. Nombres universales como Samuel Beckett, Vicente Huidobro o María Zambrano y también por otros contemporáneos como Jorge Riechmann o Eduardo Moga. Hay también multitud de referencias intertextuales, ocultas entre los versos.

        El principio del libro, con el poema ‘A quien leyera’ es toda una declaración de intenciones en la que el poeta muestra los entresijos de la creación y en la que se trasluce cierta crítica a la creación express, a la rapidez que lo invade todo. «Creo que hay demasiado ruido en todo lo que es la creación artística y literaria, tal vez esté determinado por las nuevas tecnologías, por la facilidad que tenemos de exponer nuestros textos, nuestras fotografías o nuestros videos ante la mirada de millones de personas. Eso es inmediato y hay que huir de la inmediatez, la urgencia lo que trae es demasiada literatura de usar y tirar, eso no es saludable para la poesía». Pérez Walias es de calma y poca prisa.

        El autor inicia ahora su recorrido con este libro. «Soy consciente de que no son buenos tiempos para la lírica, ni buenos tiempos para casi nada, pero hay que seguir arriesgándose y hay que seguir trabajando para decir cosas». Escalón a escalón este autor va construyendo un fértil y sólido universo creativo.

©jpw