Mi querido amigo Agustín Calvo Galán nos hace llegar a través de su "otro" blog visualpoetry.blog.com.es una hermosa reseña sobre Cazador de lunas. La reproduzco completa por si fuera de vuestro interés. Gracias Agustín por este ragalo tuyo que me han traído hoy hasta aquí los Magos de Oriente.

CAZADOR DE LUNAS
Hay ecos de mares en este corazón de interiores perteneciente al poeta cacereño Javier Pérez Walias. Cazador de lunas (Ayuntamiendo de Málaga, Col. monosabio poesía, 2007) con introducción de Javier La Beira y notal final de Luis Alberto de Cuenca, se divide en cuatro lunas (menguante, nueva, creciente y plenilunio) así como un inicio (Acaso el tiempo) revisitado en el final, y es que las lunas nos contaron o contabilizaron el paso del tiempo mucho más claramente que el sol, (diario e inalterable en su único tiempo y en su afán de pesistencia inalterable), desde los albores de la humanidad y hasta hoy, reflejando sobre todo el ciclo natural del nacer, crecer, madurar y morir.

Por otro lado, la nocturnidad y la luna en su variada forma son propicias para recordar lugares que Javier Pérez Walías nos devuelve en bellísimas imágenes versificadas, una Meteora más cerca de la eterna claridad (pág. 55) o un Oporto que convierte los ojos del puente en poesía, pues es ese vacío persistente, ese lugar tan transparente (Pág. 65), no podría representar mejor la efímera permanencia de lo poético ante nuestra mirada. El poeta se convierte así en un cazador de lunas, rescatando al tiempo del misterio de lo inaprensible y a los lectores de la percepción de lo evidente. Cazador de lunas es un regalo de sensibilidad y evocaciones, un lugar para el sosiego de la noche en nuestros interiores.

 A.C.G