30 Mar
Ella / Concha García
(Cuadernos del Boreal, nº 4. Colección de Poesía dirigida por Javier Pérez Walias y José Manuel Fuentes. Este nº al cuidado de J.M.F, J.P.W. y J.M. Barrado. Ilustración de cubierta de Emilia Gómez. Dpto. de Lengua Castellana y Literatura, IES "UNIVERSIDAD LABORAL". Cáceres 2008).
25 Mar
Hacía ya algunos años que no acudía al reclamo del Valle en su máximo momento de floración y de esplendor. Y, como siempre, desde que era niño, he vuelto a sentir la fuerza de su luz. La misma luz de entonces y tan distinta una y otra vez.
Dos guías tuve yo en ese camino, uno el poeta que como halcón
encapuchado, en su vivir solitario y nocturno, centrada en sí la esperanza
de luz en las tinieblas; el otro, de diurno ejercicio.
Clara Janés
¡Ah!
Este pájaro de la dicha
o blancura
en medio de las tinieblas.
Este pájaro
de apagados ojos
y de profundo vuelo en el aire detenido
hacia cuánta
oscuridad que refulge.
Pájaro nacido de la piedra
que en solemne soledad
se remansa
y de estrellas pleno como la noche.
Como dulce pupila o fruto
retoma presto las alturas
para apresarlo todo,
todo el fulgor
sobre la verde umbría de las aguas,
sobre el calor ciego
de la claridad
ausente.Este pájaro de la dicha
o blancura
en medio de los abismos.
Este pájaro
de encendidos ojos en el aire
guarda tras el umbral
de nuestros cuerpos
cenizas malvas de algún atardecer
de otoño.
Ya oculto entre la maleza,
ya entre el bosque desnudo,
acarrea desde el centro nombres
de las aguas del río
hacia la orilla,
ante la mirada fresca de los castaños
y el beso ácido de las acerolas
de la infancia.
Este pájaro
como fruto dulce,
como noche cerrada
en su nocturna oscuridad se aquieta
y remonta presto las alturas
para apresar,
en la cumbre blanca de tanto cerezo,
la tibia nieve y su memoria…
de A este lado oscuro del cauce, 1992.
JPW
24 Mar
Julio Cortázar
Recibo desde Rivas Vaciamadrid, con gran placer y gratitud, estas hermosas cartas que me envía mi amigo Paco Moral (Madrid, 1961), autor que ya en 1989 diera a la imprenta Suave viene la noche (Colección Abraxas). Este epistolario se abre con una primera parte titulada Cuaderno de las Canciones y una cita de Antonio Gala que comienza "No creo en más infierno que en tu ausencia,". Prosigue con El cuaderno de las cartas de Ayala (carta 1, 1978 — carta 30, 1998) y concluye con Nueve canciones de Karen. Las canciones (epístolas, al fin y al cabo) abrazan a las cartas propiamente dichas en una estructura de evidente equilibrio formal. He podido disfrutar, en estos días de cierta soledad lenta, de un libro eminentemente lírico y amoroso en el que un orden temporal aparente (hilo conductor en todo epistolario al uso), el ritmo de las canciones decantado decididamente hacia lo armonioso, y la comunicación verbal y sensual entre el YO y el TÚ, conforman un todo estilístico acorde y sostenido. En verdad que hacía tiempo que no caían en mis manos unos poemas de amor tan frescos, tan sutiles y tan honestos. Los amantes de la buena poesía estamos de enhorabuena. Y si no, lean y disfruten:
Carta 26, 1998
A la tibia liturgia del pecado
han pasado tus manos tras las mías
y te enredas, y palpas y porfías
al tacto de mi cuerpo abandonado.En la suave penumbra de la estancia
donde tu amor me tiene y me sostiene,
mi corazón se teje y se entretiene
en tu pozo de plata, en su abundancia…Tápame con la manta, que no veas
asomar una lágrima en mis ojos
incendiados quizás de nada y todo:nada de no tenerte, y que no seas
quien dé vida otra vez a mis rastrojos;
todo, de que me quieras a tu modo.© Paco Moral
JPW